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Años atrás, estuve trabajando en la hermosa y bella ciudad de Sucre ( Bolivia ).
Recuerdo que un día fuimos al campo y
nos agarró la lluvia y mientras nosotros buscábamos donde cubrirnos
de la lluvia, los campesinos hacían lo contrario. Esos lugares son muy desérticos, así que cuando llueve, hay que aprovechar el agua que cae. Por eso los campesinos salen con sus arados y mueven la tierra, para que el agua no corra y se vaya, sino que penetre la tierra y la enriquezca para que tenga vida... y después puedan sembrar y puedan seguir comiendo de su chacra, de su campo.
Por eso te invito también a que
abras tu interior, tu mente , tu corazón en estos días de
Cuaresma. Es fundamental si quieres vida en tu interior que te abras
a estas palabras que te vamos a anunciar y tengas confianza.... pues
como dice la canción: tu Palabra me da vida, confío en ti Señor.
Lo segundo que te quería pedir es que te dejes ayudar. En estos días estaba viendo la película de la Pasión de Cristo y me impresionó muchísimo como Jesús, el carpintero, acostumbrado a cargar pesados maderos sobre sus hombros, se deja ayudar, auxiliar, asistir, socorrer por Simón de Cirene, se apoya en este campesino.
Quiero continuar esta conversación con vos, mirando a este Jesús, que se deja ayudar en su sufrimiento, en su angustia, en su soledad, en su impotencia, primero por Simón, después por Verónica y por el Padre del Cielo, que siempre está, aún en los momentos mas difíciles de la vida, que no lo abandona, siempre está con Él.
Así también te animo a dejarte ayudar como Jesús y te invito a confiar en Dios que no te abandona.
Pues YO HE VENCIDO AL MUNDO, nos dice Jesucristo... |
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